Señor, enséñanos a orar
El domingo 6 de septiembre se realizó en la capilla de Breña el Servicio Divino de Escuela Dominical con padres, en el que niños, padres y hermanos compartieron la enseñanza.
El Servicio Divino fue oficiado por el Apóstol Martín Tuesta, quien tomó como palabra de inicio:
“Señor, enséñanos a orar.”
Lucas 11:1
A partir de este texto bíblico, se destacó la importancia de enseñar a nuestros niños a orar y a expresar con sinceridad aquello que llevan en el corazón.
Un corazón para expresar sus deseos
Desde su llegada a la capilla, los niños participaron de una actividad especialmente preparada para ellos. Cada uno recibió una hoja en forma de corazón, donde pudo escribir sus deseos, agradecimientos y peticiones.
Posteriormente, estos corazones fueron colocados junto al altar, representando de una manera sencilla y especial la confianza de poner delante de Dios aquello que sentimos y anhelamos.
Esta actividad permitió reforzar una enseñanza muy importante: para acercarnos a Dios no necesitamos utilizar palabras complicadas ni elaborar una oración perfecta. Podemos hablar con Él con naturalidad, confianza y sinceridad.
Enseñar a los niños a orar
Durante el Servicio Divino, el Apóstol Martín Tuesta exhortó especialmente a los padres a acompañar a sus hijos en el aprendizaje de la oración.
Así como los discípulos observaron a Jesús y le dijeron: “Señor, enséñanos a orar”, también nuestros niños aprenden observando y escuchando a sus padres, maestros y hermanos.
La oración nace de una relación de confianza con nuestro Padre celestial. Por ello, es importante animar a los niños a expresar con sus propias palabras lo que sienten: agradecer por las bendiciones recibidas, pedir ayuda ante una dificultad, interceder por otras personas o simplemente contarle a Dios aquello que hay en su corazón.



